Quizás no haya nada más risiblemente patético que cuando se intenta mezcla la superstición religiosa medieval con el actual mundo moderno.
Y como muestra gráfica las siguientes fotografías tomadas durante la celebración de la Pascua Ortodoxa, en donde un sotanado cumple a rajatabla las medidas de distanciamiento social (mascarilla incluida) impuestas durante la actual pandemia, mientras utiliza la más "moderna tecnología" de las tiendas de oportunidades para rociar con una pistola de juguete de un llamativo color verde a los coches con agua bendita.
¡Ahí es nada! Epatado quedo con la delirante mezcla.



