Los religiosos, independientemente de su particular creencia, afirman sin rubor intelectual alguno que un Universo que tienen la inimaginable edad de más de 14.000 millones de años y un tamaño de alrededor de unos 93.000 millones de años luz ha sido "inteligentemente" creado únicamente para el gozo y disfrute de esos monos con poco pelo, bastante cabezones y con un ego desmesurado que habitan en una insignificante mota de polvo cósmico suspendida en el vacío más absoluto.

