Que el mundo está lleno de pobres desequilibrados que se llaman a sí mismos médiums o videntes y que dicen tener poderes paranormales y aseguran conocer el futuro no debería extrañar a nadie.
El problema es que cuando desde los medios de comunicación públicos, esos que deben mantener una cierta integridad y seriedad informativa, se hace vergonzosa propaganda de esta mezcla de estafadores y dementes se ha sobrepasado todo límite de la ética. Y este es el caso de la RTVE española, en donde en una lamentable entrevista se adula a una persona que si es cierto todo lo dice debería estar ingresada en un hospital psiquiátrico bajo estricta supervisión médica y fuerte medicación.